Me embarga el sol que se funde en la tenue oscuridad,
ya próxima.
Siento el perfume de azahares en el aire
que blancos perduran en la tenue oscuridad,
ya próxima.
Palpo el pasto húmedo abrigado de gotas verdes
tornadas en cristales en la tenue oscuridad,
ya próxima.
Escucho mi respiración plena,
preámbulo de relajación que se eleva en la tenue oscuridad,
ya próxima.
Casi soy feliz
amando el sol, los azahares, el rocío y mis pulmones.
Heridos sin sentido,
somos varios corazones.
El mío ha amado sin rencores
los de ellos se revuelcan inventando razones.
Casi soy feliz
cuando logro con el sol y los azahares, armarme.
Sólo quiebra el ansiado y buscado cáliz
recordar que no han podido amarme.
ALICIA ROXANA MATVIU - auarmat@hotmail.com
jueves, 3 de marzo de 2011
EL MILAGRO (Meditación: Sobre la observación y la toma de conciencia
Hundí mis manos en el pasto recién cortado,
Las refregué en círculo sobre el suelo,
Sentí el palpitar de la tierra y
la vibración de la hierba.
A lo lejos, escuche el galope de un caballo
Y el sonido del polvo anticipando su inquietud.
Olí del verde en mis palmas,
El perfume salvaje que deja la vívida savia.
Los recuerdos y sentimientos se agolparon en multitud
En mi pobre y mutilado cerebro.
Ví, fuera de mí, el milagro del verde,
Del sonido, del temblor y del polvo eterno.
Más tarde me pregunté, si acaso,
De todas las cosas,
No fuera el milagro, yo.
ALICIA ROXANA MATVIU- GUIA DE MEDITACION- auarmat@hotmail.com
Las refregué en círculo sobre el suelo,
Sentí el palpitar de la tierra y
la vibración de la hierba.
A lo lejos, escuche el galope de un caballo
Y el sonido del polvo anticipando su inquietud.
Olí del verde en mis palmas,
El perfume salvaje que deja la vívida savia.
Los recuerdos y sentimientos se agolparon en multitud
En mi pobre y mutilado cerebro.
Ví, fuera de mí, el milagro del verde,
Del sonido, del temblor y del polvo eterno.
Más tarde me pregunté, si acaso,
De todas las cosas,
No fuera el milagro, yo.
ALICIA ROXANA MATVIU- GUIA DE MEDITACION- auarmat@hotmail.com
EL MILAGRO (Meditación: Sobre la observación y la toma de conciencia
Hundí mis manos en el pasto recién cortado,
Las refregué en círculo sobre el suelo,
Sentí el palpitar de la tierra y
la vibración de la hierba.
A lo lejos, escuche el galope de un caballo
Y el sonido del polvo anticipando su inquietud.
Olí del verde en mis palmas,
El perfume salvaje que deja la vívida savia.
Los recuerdos y sentimientos se agolparon en multitud
En mi pobre y mutilado cerebro.
Ví, fuera de mí, el milagro del verde,
Del sonido, del temblor y del polvo eterno.
Más tarde me pregunté, si acaso,
De todas las cosas,
No fuera el milagro, yo.
ALICIA ROXANA MATVIU - GUIA DE MEDITACION - auarmat@hotmail.com
Las refregué en círculo sobre el suelo,
Sentí el palpitar de la tierra y
la vibración de la hierba.
A lo lejos, escuche el galope de un caballo
Y el sonido del polvo anticipando su inquietud.
Olí del verde en mis palmas,
El perfume salvaje que deja la vívida savia.
Los recuerdos y sentimientos se agolparon en multitud
En mi pobre y mutilado cerebro.
Ví, fuera de mí, el milagro del verde,
Del sonido, del temblor y del polvo eterno.
Más tarde me pregunté, si acaso,
De todas las cosas,
No fuera el milagro, yo.
ALICIA ROXANA MATVIU - GUIA DE MEDITACION - auarmat@hotmail.com
CUANDO YO ME NECESITE (MEDITACION SOBRE "EL VACIO")
Quiero encontrar un lugar donde un pez pueda volar
Y pueda nadar un pájaro.
Un lugar donde el hombre pueda pensar que es hombre,
Pez y agua y viento y ave.
Encontrar un lugar donde yo no sea nada,
Ni pez ni pájaro ni hombre ni agua.
Ser brisa sin nombre y ser vacío sin peso.
Volar sin alas y nadar sin cuerpo.
Ser cuando yo me necesite
Y dejar de ser sin despojos ni mortajas.
Ser un hombre que pueda pensar que piensa
Y dejarme aniquilar por el pez y el agua
Y el pájaro y el viento.
Encontrar un lugar donde no exista la búsqueda,
Donde no desee pensar que soy hombre
y transcurran en mí el polvo y el tiempo
y ser cuando yo me necesite
o cuando me lo pida un verso
o el agua o el viento o el pájaro o el cielo
y ser y no ser.
ALICIA ROXANA MATVIU
Y pueda nadar un pájaro.
Un lugar donde el hombre pueda pensar que es hombre,
Pez y agua y viento y ave.
Encontrar un lugar donde yo no sea nada,
Ni pez ni pájaro ni hombre ni agua.
Ser brisa sin nombre y ser vacío sin peso.
Volar sin alas y nadar sin cuerpo.
Ser cuando yo me necesite
Y dejar de ser sin despojos ni mortajas.
Ser un hombre que pueda pensar que piensa
Y dejarme aniquilar por el pez y el agua
Y el pájaro y el viento.
Encontrar un lugar donde no exista la búsqueda,
Donde no desee pensar que soy hombre
y transcurran en mí el polvo y el tiempo
y ser cuando yo me necesite
o cuando me lo pida un verso
o el agua o el viento o el pájaro o el cielo
y ser y no ser.
ALICIA ROXANA MATVIU
CUANDO YO ME NECESITE (MEDITACION SOBRE "EL VACIO")
Quiero encontrar un lugar donde un pez pueda volar
Y pueda nadar un pájaro.
Un lugar donde el hombre pueda pensar que es hombre,
Pez y agua y viento y ave.
Encontrar un lugar donde yo no sea nada,
Ni pez ni pájaro ni hombre ni agua.
Ser brisa sin nombre y ser vacío sin peso.
Volar sin alas y nadar sin cuerpo.
Ser cuando yo me necesite
Y dejar de ser sin despojos ni mortajas.
Ser un hombre que pueda pensar que piensa
Y dejarme aniquilar por el pez y el agua
Y el pájaro y el viento.
Encontrar un lugar donde no exista la búsqueda,
Donde no desee pensar que soy hombre
y transcurran en mí el polvo y el tiempo
y ser cuando yo me necesite
o cuando me lo pida un verso
o el agua o el viento o el pájaro o el cielo
y ser y no ser.
ALICIA ROXANA MATVIU - GUIA DE MEDITACION - auarmat@hotmail.com
Y pueda nadar un pájaro.
Un lugar donde el hombre pueda pensar que es hombre,
Pez y agua y viento y ave.
Encontrar un lugar donde yo no sea nada,
Ni pez ni pájaro ni hombre ni agua.
Ser brisa sin nombre y ser vacío sin peso.
Volar sin alas y nadar sin cuerpo.
Ser cuando yo me necesite
Y dejar de ser sin despojos ni mortajas.
Ser un hombre que pueda pensar que piensa
Y dejarme aniquilar por el pez y el agua
Y el pájaro y el viento.
Encontrar un lugar donde no exista la búsqueda,
Donde no desee pensar que soy hombre
y transcurran en mí el polvo y el tiempo
y ser cuando yo me necesite
o cuando me lo pida un verso
o el agua o el viento o el pájaro o el cielo
y ser y no ser.
ALICIA ROXANA MATVIU - GUIA DE MEDITACION - auarmat@hotmail.com
¿QUE ES LA MEDITACION?
La meditación es una vivencia. Es encontrar el vacío que existe entre pensamiento y pensamiento a través de la quietud de la mente y el silencio. Ese vacío es potencialidad pura de lo que todavía no está manifestado y es allí donde se asienta nuestro verdadero ser. Se dice “verdadero ser” porque él es permanente e inmutable y no necesita de condicionamientos externos del ego para existir. “El Ser Verdadero” “El Espíritu” “La Naturaleza” “El Universo” “Dios” “La Humanidad” "Conciencia superior" o como quieras llamarle según tu creencia; se experimenta en ese vacío. Es lo que se denomina “La unión con la fuente”. Dejamos de ser un ser dividido para sentirnos plenos. Estudios científicos de todo el mundo han demostrado que la meditación revierte enfermedades físicas y psicológicas, prolonga y mejora la calidad de vida y repercute favorablemente transformando la sociedad.
ALICIA RAOXANA MATVIU - GUIA DE MEDITACION - auarmat@hotmail.com
ALICIA RAOXANA MATVIU - GUIA DE MEDITACION - auarmat@hotmail.com
LA MEDITACION: PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD
La meditación no pertenece a ninguna religión , sector o grupo alguno. No es una técnica inventada por hindúes, budistas o Tibetanos. No es necesario que le rindas pleitesías a ningún maestro o que cantes canciones en sánscrito para llegar a la meditación. La meditación es el estado natural de tu ser. Meditando te conviertes a ti mismo, en maestro y alumno al mismo tiempo. No es patrimonio exclusivo de ninguna cofradía espiritual, por más grande que esta sea. La meditación es patrimonio de toda la humanidad. Todos los seres humanos hemos meditado en forma espontánea; la mayor parte de las veces, sin tomar conciencia de ello y otros elegimos una sencilla técnica para meditar en cualquier momento que lo deseemos. La meditación te brinda la verdadera felicidad, por esta razón, aquellos que la experimentaron en forma natural y la recuerdan y los que la experimentan a través de una técnica, no pueden olvidarla nunca. En la meditación se experimenta la presencia de tu ser verdadero, el que está despojado de todo condicionamiento, el que solamente es. Imagínate ser libre, ser sabio, ser creador, ser amoroso, ser poderoso; ser la fuente de toda tu felicidad. Cree que ahora lo eres, siente que ya lo estás vivenciando; pues bien, esto es meditar. En un estado de profunda relajación, cuando comienzas con las primeras prácticas, puedes llegar a meditar uno, dos o tres segundos; no pienses que es poco tiempo, al contrario, es suficiente para cambiar el resto de tu vida para mejor y empezar una aventura interna que no tiene fin y te sorprenderá gozosamente. Relajando primero tu cuerpo, luego tu mente y después tu corazón, llegarás a la meditación. Si deseas meditar, busca a alguien que te enseñe, cualquier persona o grupo que sepa guiarte, si no conoces a nadie que te guíe, echa tu deseo al universo y en unos días aparecerán todas las herramientas a tu disposición para que tú elijas la que consideres la más adecuada para ti. Todas las técnicas que existen actualmente son caminos que te llevarán al mismo lugar, quédate con el camino que te haga más feliz y recuerda que encontrar el camino, es haber llegado.
ALICIA ROXANA MATVIU – GUIA DE MEDITACION – auarmat@hotmail.com
ALICIA ROXANA MATVIU – GUIA DE MEDITACION – auarmat@hotmail.com
PENSAMIENTOS CONTINUOS Y DISCONTINUOS
Ya sabes que la meditación es el estado natural del ser, pero nos hemos olvidado de estar en estado de meditación, porque la vida terrenal nos obliga a adaptarnos a una serie de exigencias para no sucumbir; ya sea en la miseria económica o en la miseria de la soledad terrenal. Para lograr el estado de meditación, es necesario, primero: aquietar nuestro cuerpo, segundo: tranquilizar nuestra mente y tercero: calmar nuestras emociones. Nuestro cuerpo se aquieta por diversas prácticas físicas, cuyo objetivo es llegar a la relajación. La más importante de todas ellas se refiere a algunos ejercicios muy sencillos de respiración. Pero el tema se vuelve un poco más ríspido, cuando lo que queremos es tranquilizar nuestra mente, pues de tranquilizarla depende el calmar o transmutar nuestras emociones. Para ello debemos tener en cuenta una discriminación entre los pensamientos. Separarlos en “continuos y discontinuos”. Allí es donde se asienta el tesoro de adiestrar nuestra mente para la tranquilidad, dejando el campo llano y verde para la meditación.
*Los pensamientos continuos se producen cuando permitimos que comiencen a desencadenar otros pensamientos relacionados con uno primigenio. Por ejemplo: “Tengo que llevar el auto al taller” (primer pensamiento) y luego sigo pensando: “Pero recién el martes, porque los lunes hago las compras en el supermercado y necesito el auto” (segundo pensamiento, relacionado con el primero) continúo pensando: “Ojalá el auto aguante hasta el martes, sino corro el riesgo que se corte la correa” (tercer pensamiento relacionado con los dos anteriores). Entregándonos a los divagues de la mente seguiremos así hasta el infinito y nunca podremos tranquilizarla y menos aún meditar.
El quid está en romper esa cadena ¿cómo? echando mano a lo que concientemente hemos identificado como “pensamientos discontinuos”.
*Los pensamientos discontinuos se producen cuando no permitimos que comiencen a desencadenar otros pensamientos relacionados con uno primigenio. Por ejemplo: “Tengo que llevar el auto al taller” “Esta noche voy a cocinar un guiso” “Mañana voy a pagar las cuentas”. Estos son pensamientos que no tienen nada que ver uno con el otro. Ahora bien, ¿tenemos que forzar nuestra mente a pensar así? La respuesta es no, justamente es todo lo contrario. No hay que forzar la mente para que piense. Cuando aparece un pensamiento, lo observamos y no le damos entidad, al no darle importancia desaparece y aparece otro; con el nuevo pensamiento procedemos de la misma manera; seguidamente aparecerá otro y procedemos igual: no le damos importancia. Llega un momento que la mente se cansa de disparar pensamientos que no la hacen trabajar y así, los pensamientos se van haciendo cada vez más espaciados y la mente se tranquiliza.
Nos hemos acostumbrado que todo debe ser razonado para no perder el control de nuestra vida y nuestra mente actúa en consecuencia. Ahora sabemos que una mente tranquila otorga mayor felicidad y que todo sucede igual, ya sea de una u otra manera, nos guste o no.
“UNA MENTE TRANQUILA ES UNA MENTE DISCIPLINADA”
ALICIA ROXANA MATVIU–GUIA DE MEDITACION– auarmat@hotmail.com
*Los pensamientos continuos se producen cuando permitimos que comiencen a desencadenar otros pensamientos relacionados con uno primigenio. Por ejemplo: “Tengo que llevar el auto al taller” (primer pensamiento) y luego sigo pensando: “Pero recién el martes, porque los lunes hago las compras en el supermercado y necesito el auto” (segundo pensamiento, relacionado con el primero) continúo pensando: “Ojalá el auto aguante hasta el martes, sino corro el riesgo que se corte la correa” (tercer pensamiento relacionado con los dos anteriores). Entregándonos a los divagues de la mente seguiremos así hasta el infinito y nunca podremos tranquilizarla y menos aún meditar.
El quid está en romper esa cadena ¿cómo? echando mano a lo que concientemente hemos identificado como “pensamientos discontinuos”.
*Los pensamientos discontinuos se producen cuando no permitimos que comiencen a desencadenar otros pensamientos relacionados con uno primigenio. Por ejemplo: “Tengo que llevar el auto al taller” “Esta noche voy a cocinar un guiso” “Mañana voy a pagar las cuentas”. Estos son pensamientos que no tienen nada que ver uno con el otro. Ahora bien, ¿tenemos que forzar nuestra mente a pensar así? La respuesta es no, justamente es todo lo contrario. No hay que forzar la mente para que piense. Cuando aparece un pensamiento, lo observamos y no le damos entidad, al no darle importancia desaparece y aparece otro; con el nuevo pensamiento procedemos de la misma manera; seguidamente aparecerá otro y procedemos igual: no le damos importancia. Llega un momento que la mente se cansa de disparar pensamientos que no la hacen trabajar y así, los pensamientos se van haciendo cada vez más espaciados y la mente se tranquiliza.
Nos hemos acostumbrado que todo debe ser razonado para no perder el control de nuestra vida y nuestra mente actúa en consecuencia. Ahora sabemos que una mente tranquila otorga mayor felicidad y que todo sucede igual, ya sea de una u otra manera, nos guste o no.
“UNA MENTE TRANQUILA ES UNA MENTE DISCIPLINADA”
ALICIA ROXANA MATVIU–GUIA DE MEDITACION– auarmat@hotmail.com
Suscribirse a:
Entradas (Atom)