domingo, 11 de agosto de 2013
PUEDO
Puedo escribir los versos más tristes esta tarde.
Escribir, por ejemplo, a lo lejos, un perro ladra, a lo lejos.
Sus quejidos son las tardes sombrías de mi niñez,
En las que dolía el frío del invierno
Y el aire olía a sol quieto y a humo de escasez.
A lo lejos, ladra un perro, a lo lejos.
Quizás sus reclamos sean de hambre o tal vez,
De carencia, soledad o miedo.
¿Quién pudiera corregir esos ecos
U olvidar para siempre el sonido del perro?
Puedo escribir los versos más tristes esta tarde.
Escribir,por ejemplo, qué vacía y sola me dejaban a veces,
Que mi llanto ya no era llanto
Sino ladridos escuchados a lo lejos.
Puedo escribir los versos más tristes esta tarde.
Escribir, por ejemplo,
Que ya no huele a sol quieto ni a humo,
Que el perro ha callado,
Que yo, sin embargo,
Sigo siendo una niña olvidada en el tiempo,
Ahogando mis gritos en ladridos viejos
Como suspiros de un sueño muy largo,
Hundidos en sombras de un perro amarrado.
Puedo escribir los versos más tristes esta tarde.
Escribir, por ejemplo ¡qué sola me siento en las tardes de invierno! ALICIA ROXANA MATVIU
EL SAUCE
EL SAUCE
Qué sería de mi vida sin tus lágrimas,
Esas que caen sobre el río
Como hebras de vela derretida.
Adoro que seas diferente,
Que en vez de buscar el sol
Con tus ramas verdosas y sedientas
Te dejes caer como vencido
Con carácter firme y altanera frente.
Hermoso, regio y exuberante,
Regalas tu frondoso esplendor
A las márgenes de las tierras Del Plata.
Regalas tu frondoso esplendor
Hasta el fondo de mi fuego,
Donde comparto como tú,
El flujo milagroso de la savia y de la sangre.
Si yo fuera libre, verde y radiante
formaríamos entre los dos, uno,
Porque a pesar de tus caricias de hoja viva
En tu corazón moran años de melancolía.
Respirar sin ti yo no sabría
En mi mundo pequeño de las islas.
Tu imágen en el Delta
es estandarte del paisaje y de los días,
es pincelada fresca del arte suave de Monet.
Yo también, algún día, podré,
hundir mis raíces en el fango
Y fundir mis pensamientos con los tuyos
En las lágrimas profundas de tu árbol.
Sauce llorón, así te llaman,
Bautizado fuiste por alguien que entendió
Que mientras reías también llorabas.
Acaso el río no sea río
Sino la abundancia de tu alma
Que se derrite como hebras de una vela…
Y caen al vacío creando todas las aguas.
Algún día no habrá formas ni tiempo
Y juntos lloraremos inundando el universo
De alegrías, manantiales, amor y sufrimiento.
ALICIA ROXANA MATVIU
NADA
NADA
Hoy mi corazón no siente nada,
Me pregunto si está paralizado o
Simplemente, ha desaparecido.
En su lugar percibo una cavidad fría,
Un almiar enmohecido
De recuerdos, inservibles, coronado.
Lo que fui, lo que soy, lo que sería
Si en un segundo fatal la pavada
Entrometida, no hubiera marcado
Mi destino irrevocable.
Me obsesiona ese segundo
Que dibujó un camino intransitable.
Me admiro y me detesto por haberlo elegido
Me admiro y me detesto por haberlo vivido.
El coraje y la cobardía son iguales
¿Quién puede discernir la diferencia?
A la luz del estado en que me encuentro
No sé si soy el fuego de la pasión
O un gélido sentimiento inanimado.
Mi vida es un llano entregado a la demencia.
Flor que admiro se destiñe
Ante el recuerdo del segundo que divide.
Flor que admiro se destiñe…
Y en mi destino irreversible
Aquél que siembre las semillas en mi llano
Sólo recogerá lágrimas, desprecios y agonías.
ALICIA ROXANA MATVIU
DE PRINCIPIO A FIN
DE PRINCIPIO A FIN
Te miro y te veo hermoso.
No sé a que hermosura me refiero,
Si a las líneas de tu rostro o
A la simetría de tu armonioso cuerpo.
Me penetra tu mirada
La que no se queda sólo en el afuera de mi carne.
Siento que me traspasas.
Observas mi alma y la conoces de principio a fin.
Así, de principio a fin, yo admiro tu belleza,
La de los cubos ordenados de tu cráneo,
La de los triángulos perfectos de tu recta nariz.
Siento que a través de esa geometría sagrada de la materia
Yo también te traspaso
Y de principio a fin, te conozco completo.
Nada tenemos que decirnos,
Nada que descubrir del otro.
Nos amamos profundamente
Porque entendemos la unión y la inmensidad del amor.
Sin embargo, nos necesitamos.
Yo deseo consumirme en el fuego de tu energía masculina
Y tú, casi descontroladamente, devoras mi feminidad.
Agradezco al universo experimentar el amor sexual,
Disfrutar extasiados nuestros cuerpos
Escuchar mi corazón sobresaltado
Unido al mismo latir del tuyo.
Saber que somos una misma llama
Que se enciende y se apaga cuando lo deseemos,
Sin decirnos nada y sin nada por descubrir.
Me hacen feliz tus pupilas fijas en mí,
Tu deseo de varón y tu convencimiento de género humano.
Así nos amamos.
Estamos unidos de afuera hacia adentro,
De adentro hacia afuera, estamos unidos.
Me derrito en tu ser sin miedo.
Me entrego a tu verdad sin miedo.
Vivimos el presente en estado de quietud,
De fuego, pasión y nos sabemos
Eternamente enamorados.
¡Qué vibración tan alta
Alcanzan nuestras conciencias
Cuando se cruzan en búsqueda nuestros ojos!
El climax y el deseo se funden…
Y todo es.
¿Y me pregunto a que hermosura me refiero?
Ya tengo la respuesta:
A la de nuestras miradas, en ellas está el todo.
Si nada que decirnos, sin miedos, sin nada por descubrir…
De principio a fin, dentro de la incertidumbre, unidos como unidos.
ALICIA ROXANA MATVIU
NUESTRO SILENCIO
NUESTRO SILENCIO
Yo te espero siempre.
No sé quién eres.
Creo el espacio de silencio,
El que necesitas para que yo te escuche.
El que necesitas para escucharme.
Dime ¿por qué tardaste tanto?
Dime ¿por qué me pediste tantos títulos
Si tú ya sabías quien soy?
¿Ahora me dices que era yo quien no sabía?
No me pidas tanto…
Creí haber creado el espacio de silencio por ti,
Me respondes que lo he hecho por mí.
Hagamos un trato:
Yo te escucho y tú me escuchas.
Fundámonos en una llama,
En la cadencia de un verso,
en el eco de un sonido,
En los vuelos: los tuyos y los míos.
No nos separemos nunca,
No te espero, no me esperes.
No te digo ni me digas.
Ya todo está recorrido
Ya todo está entendido
Ya todo está encendido.
Agradezcamos nuestro silencio y
Dejémonos llevar por el oculto,
Asombroso e inexorable destino.
ALICIA ROXANA MATVIU
YO, EL AGUILA
Soledad que me acompañas siempre,
Que me das la virtud de vivir el silencio
Y conocer el invisible, misterioso, indefinible
E insondable camino de mi vida.
Que me haces sentir el frío en mi pico.
Sin ti, dormido estaría por el chirrido de otros.
Respiro el aire filoso que roza mi plumaje,
Que envuelve mi cuerpo de ave
Que gozo en cada pluma.
Sólo vuelo, nadie me acosa.
No necesito anclaje
Ni techo para mis sueños.
Despliego mis alas de tornasol
Más azules que el cielo.
Vuelo y vuelo…
Nadie interrumpe mi destino de volar.
No hay voces, ni ordenes ni piedras
Que entorpezcan mi elegida ruta.
Mirar, gozar, meditar…
Que más puedo pedir si es mi destino el aire.
Y en él, me dejo caer
Sin moverme, entregado hasta comenzar
Nuevamente a desplegar mis alas ya casi doradas.
El sol me inspira, me entibia y me tiñe.
Nada necesito, ni anclajes ni techo.
Me embarga el aire en mi pico
En mis plumas y en mi ser.
Si no tuviera alas, igual volaría,
Porque no necesito anclajes ni techo,
Me bastan el aire, el cielo y mi eterna soledad.
ALICIA ROXANA MATVIU
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