domingo, 8 de noviembre de 2009

descendencia

"Desear enjendrar hijos, no es más que poseer egoísmo de la carne"

miércoles, 4 de noviembre de 2009

EVOCANDO A BORGES

EVOCACION A BORGES




No sé por qué extraña naturaleza del fluir, aquello que tanto hemos temido, a fuerza de pensarlo, soñarlo y aborrecerlo, se convierte en pesadilla. Me preocupa intuir que tu muerte te develó el misterio de las inmortalidades ¡ay, qué pena! ¿una vez más lo no deseado se convierte en la inmortalidad del alma?
Exijo que en ese lugar de luz, claroscuros y penumbras, donde quizás te encuentres (por flaqueza de la carne y no por determinación de la voluntad) haya caído sobre tu fatigada memoria una chispa de eternidad divina:
EL OLVIDO.
Me regocija pensar que derrotaste la circularidad y que lo has olvidado todo. Y si así no fuera, me aterra imaginar que te han vencido los muros laberínticos de tu memoria. En mi desvelo por tu posible pesar, creo oir la propuesta aciaga que te ofrecieron al verte triste y memorioso: “Existe una posibilidad de amnesia, no es perdurable, pero abarcaría lo que una vida: un segundo o casi la eternidad. Se plasmaría en un tiempo segmentado y en un espacio donde el territorio está dividido en parcelas imaginarias…” Otra vez te encuentras en la trampa de tu fatídico destino:
VOLVER A SER BORGES
Encarnarías para desembarcar en la unánime noche, sin que nadie vea tu canoa de bambú sumiéndose en el fango sagrado… ¡No! ¡No quiero que seas la proyección de mi humillante sueño! Dejaré de cavilar y de temer, dejaré de pensar en ti, dejaré de imaginar tu figura. No construiré con mis manos de Adán de polvo la cárcel de tu esperanza. Te permitiré ser feliz, te permitiré OLVIDAR Y MORIR.

FIN

ALICIA MATVIU