domingo, 11 de agosto de 2013
YO, EL AGUILA
Soledad que me acompañas siempre,
Que me das la virtud de vivir el silencio
Y conocer el invisible, misterioso, indefinible
E insondable camino de mi vida.
Que me haces sentir el frío en mi pico.
Sin ti, dormido estaría por el chirrido de otros.
Respiro el aire filoso que roza mi plumaje,
Que envuelve mi cuerpo de ave
Que gozo en cada pluma.
Sólo vuelo, nadie me acosa.
No necesito anclaje
Ni techo para mis sueños.
Despliego mis alas de tornasol
Más azules que el cielo.
Vuelo y vuelo…
Nadie interrumpe mi destino de volar.
No hay voces, ni ordenes ni piedras
Que entorpezcan mi elegida ruta.
Mirar, gozar, meditar…
Que más puedo pedir si es mi destino el aire.
Y en él, me dejo caer
Sin moverme, entregado hasta comenzar
Nuevamente a desplegar mis alas ya casi doradas.
El sol me inspira, me entibia y me tiñe.
Nada necesito, ni anclajes ni techo.
Me embarga el aire en mi pico
En mis plumas y en mi ser.
Si no tuviera alas, igual volaría,
Porque no necesito anclajes ni techo,
Me bastan el aire, el cielo y mi eterna soledad.
ALICIA ROXANA MATVIU
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario